¿Por qué el sacerdote besa el altar en la misa?

Tomado de es.alteia.org

Un ejemplo de cómo la Iglesia dotó de significado nuevo a una antigua costumbre

Antes de celebrar cada misa, el sacerdote (y diácono) se acercan al altar y lo besan. Para algunos, esta práctica resulta un tanto extraña, ya que los altares son objetos materiales de piedra o madera y no parecen justificar ninguna reverencia particular.

¿Qué significado hay detrás de esta antigua costumbre?

Besar objetos santos y sagrados ha formado parte de varias religiones del mundo durante miles de años. La práctica viene de las culturas en las que el beso se consideraba un signo de respeto o se usaba para saludar y, naturalmente, se aplicaba a los objetos que representaban lo divino.

Aparte de la adoración pagana, también se desarrolló una tradición en algunas culturas de besar la mesa del comedor en ocasiones especiales.

A medida que los cristianos desarrollaron la liturgia, adaptaron sus hábitos a partir de cada cultura y le dieron un nuevo significado. Besar el altar era uno de esos hábitos y rápidamente se ligó a las acciones del sacerdote en la misa.

El altar recibe su importancia en conexión con el Santo Sacrificio de la misa que se celebra en él. Ha sido reservado para este propósito y el obispo lo consagra cuando es instalado en una iglesia nueva. La ceremonia de consagración imita en algunos aspectos el bautismo de un cristiano nuevo, ya que el obispo usa óleos sagrados para bendecir el altar y lo viste con prendas blancas después de haber completado la oración. …Continue reading

¿Qué hace nuestro ángel de la guarda después de nuestra muerte?

Tomado de es.aleteia.org

La ayuda y misión de los ángeles custodios no termina con la muerte de su protegido: continúa hasta llevarla a la unión con Dios

El Catecismo de la Iglesia Católica, haciendo alusión a los santos ángeles, enseña en el numeral 336 que “desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión”.

De lo anterior se desprende que el hombre goza de la protección y guarda de su ángel custodio aún en el momento de su muerte. La compañía que dan los Ángeles no es solo en esta vida terrestre, sino que su acción se prolonga en la otra vida.

Para entender la relación que une a los ángeles con los hombres al momento de su tránsito a la otra vida es necesario entender que los ángeles han sido “enviados para todos aquellos que han de heredar la salvación” (cfr. Hb- 1,14). Igualmente san Basilio Magno enseña que “nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida” (cfr. Cat. 336).

Es decir, los ángeles custodios tienen como principal misión la salvación del hombre, que el hombre entre a la vida de unión con Dios y en esta misión se encuentra la asistencia que dan a las almas en el momento de presentarse ante Dios.

Los Padres de la Iglesia ponen de presente esta especial misión al decir que los Custodios Angélicos asisten al alma en el momento de la muerte, y la protegen de los ataques últimos de los demonios.

San Luis Gonzaga (1568-1591) enseña que en el momento en que el alma abandona el cuerpo, ésta es acompañada y consolada por su Ángel custodio para que se presente con confianza ante el Tribunal de Dios. El ángel, de acuerdo con este santo, presenta los méritos de Cristo para que en ellos se apoye el alma en el momento de su juicio particular y, una vez pronunciada la sentencia por el Divino Juez, si el alma es enviada al purgatorio, ésta recibe la visita frecuente de su Custodio quien la conforta y consuela llevándole las oraciones que se presentan por ella, y asegurándole una futura liberación.

De esta manera se comprende que la ayuda y misión de los ángeles custodios no termina con la muerte de quien fuera su protegido. Esta misión continúa hasta llevar el alma a la unión con Dios.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que después de la muerte nos espera un juicio particular en el que el alma ante Dios puede elegir entre abrirse al amor de Dios o rechazar definitivamente su amor y su perdón, renunciando así para siempre a la comunión gozosa con él (cfr. Juan Pablo II, Audiencia General del 4 de Agosto de 1999).

Si el alma decide entrar en la comunión con Dios el alma se une a su ángel para alabar por toda la eternidad a Dios Uno y Trino.

Sin embargo, puede ocurrir que el alma se encuentra “en la condición de apertura a Dios, pero de un modo imperfecto, el camino hacia la bienaventuranza plena requiere una purificación, que la fe de la Iglesia ilustra mediante la doctrina del «purgatorio»” (Juan Pablo II, Audiencia General del 4 de Agosto de 1999). …Continue reading

¿Quién debe abrir o cerrar el Sagrario?

Tomado de es.aleteia.org

No es tarea ni de los acólitos ni de los ministros extraordinarios, a no ser que haya circunstancias excepcionales

Antes que todo pensemos en la esencia de la Eucaristía. Nuestro Señor Jesucristo nos dejó el tesoro de la Eucaristía en la Última Cena, el Jueves Santo.  La Iglesia custodia con sumo cuidado ese tesoro.  Pero la Iglesia no es una abstracción, una idea; la Iglesia somos  todos los bautizados. Y los Obispos y los sacerdotes estamos para santificar, regir, enseñar y, además, cuidar celosamente el tesoro de la Eucaristía; estas son nuestras principales responsabilidades. Y los fieles por tanto están llamados a la corresponsabilidad en la vida eclesial y a desempeñar un servicio, incluso, litúrgico.

Pero desempeñar un oficio en la liturgia no es necesario para que un fiel pueda participar activa y fructuosamente en la misa.  Es más debemos respetar la dignidad de los laicos, evitando toda «clericalización».  Ninguno debe pensar que son mejores cristianos los fieles que desempeñan oficios litúrgicos.

Hechas estas dos aclaraciones hay que decir que el ministro ordenado, quien es el ministro ordinario de la comunión, es el único quien normalmente puede y debe abrir el Sagrario para cerciorarse de las Sagradas Hostias, para traer o llevar la Reserva, hacer la exposición del Santísimo, etc..

Al final del rito de comunión durante la misa “las hostias consagradas que han sobrado, o las consume el sacerdote en el altar o las lleva al lugar destinado para la reserva de la Eucaristía” (Redemptionis Sacramentum, 107). Por tanto los acólitos instituidos y/o los llamados ministros extraordinarios de la comunión no accedan al Sagrario y menos aun en presencia del Sacerdote y en plena celebración Eucarística. …Continue reading

¿Qué pasó con los 12 apóstoles?

Tomado de es.aleteia.org

Jesús mandó a sus discípulos que llevaran el Evangelio por el mundo y eso exactamente fue lo que hicieron

Antes de ascender a los Cielos, Jesús dijo a sus apóstoles: “Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos”. Con un mandato divino de viajar por el mundo en aras del Evangelio, los apóstoles no perdieron el tiempo. Inmediatamente se pusieron manos a la obra y empezaron la difícil tarea de sembrar las semillas de la fe por dondequiera que fueran.

Entonces, ¿adónde fueron? ¿Hicieron discípulos a “todos los pueblos”?

Pedro

La tradición dice que Pedro primero viajó a Antioquía y estableció una comunidad allí. No permaneció mucho tiempo, pero a menudo se le conoce como el primer obispo de Antioquía. Después quizás visitó Corinto antes de partir hacia Roma. Allí ayudó a formar la comunidad cristiana hasta que fue martirizado en el circo de Nerón en torno al 64 d. C. en Roma. La basílica de San Pedro en el Vaticano está construida sobre la tumba de san Pedro.

Andrés

Después de Pentecostés, muchas tradiciones antiguas señalan a Andrés, hermano de Pedro, como el apóstol de los griegos. Se cree que predicó a las comunidades griegas y fue martirizado en Patras en una cruz con forma de X. Sus reliquias fueron transferidas con el tiempo a la catedral del Duomo en Amalfi, Italia. …Continue reading

5 razones por las que el Trabajo sirve para santificar y salvar tu alma

Tomado de Pildorasdefe.net

Aquí tienes algunas razones para motivarnos a adoptar una ética de trabajo más seria para perfeccionar nuestras vidas

¡El trabajo es bueno para nosotros! ¿Por qué? Jesús nos enseñó la importancia del trabajo pasando la mayor parte de su tiempo en la tierra en Nazaret junto a María su madre y S

an José, su padre adoptivo. Entre muchas de las actividades que Jesús llevó a cabo fue la del TRABAJO. ¡Cierto!

San José enseñó a Jesús el trabajo duro y exigente de un carpintero. ¡Sin ayuda eléctrica en ese entonces! Clavar, aserrar, lijar y ajustar madera para construir mesas, puertas, sillas, etc.

Fue verdaderamente un trabajo duro.

En mis meditaciones en privado muchas veces he imaginado a Jesús y San José llegando a casa después de un duro día de trabajo.

Imagínalos. Exhaustos, empapados de sudor, el cabello lleno de polvo de la sierra, las manos sucias y callosas. ¡Esto no solo en ocasiones, sino día tras día!

Siendo este el caso, en un mundo donde la importancia de la ética del trabajo en gran parte se ha dejado de lado, donde muchos eligen el camino fácil de no trabajar o dejar de hacer todo lo que tienen que hacer, donde la pereza y la indolencia son más frecuentes, nos gustaría presentar razones positivas por las cuales debemos valorar verdaderamente el trabajo en sus múltiples dimensiones y formas, y abrazar la ética del trabajo todos los días de nuestras cortas vidas en la tierra.

San Pablo dice: …Continue reading