Tomado de Zenit.org
ROMA, 18 de enero de 2015 (Zenit.org) – Este domingo, un poco antes de las 10 hora local, el papa Francisco se ha reunido con los jóvenes filipinos en el campo de deportes de la Universidad de Santo Tomás de Manila. El encuentro, que ha sido una Liturgia de la Palabra, ha sido introducido por el presidente de la Comisión Episcopal para los jóvenes y obispo de Bangued, Mons. Leopoldo C. Jaucian, SVD, y el saludo de una familia.
Después de la entronización de la Santa Cruz, han tenido lugar los testimonios de tres jóvenes –que han planteado también sus preguntas al Pontífice– y las lecturas bíblicas. A continuación, el Santo Padre ha pronunciado un discurso improvisado.
El Pontífice ha empezado diciendo en inglés:
“Queridos jóvenes amigos,
Cuando hablo espontáneamente, lo hago en español. ¿No? Porque no sé la lengua inglesa. ¿Puedo hacerlo? ¡Muchas gracias! Aquí, el padre Marc, es un buen traductor”.
Y ha proseguido en español:
“Primero de todo, una noticia triste: ayer, mientras estaba por empezar la misa, se cayó una de las torres, como esa, y al caer hirió una muchacha que estaba trabajando, y murió. Su nombre es Kristel. Ella trabajó en la organización de esa misa. Tenía 27 años. Era joven como ustedes. Trabajaba para una asociación que se llama “Catholic Relief Services”. Era una voluntaria.
Yo quisiera que nosotos, todos juntos, y ustedes jóvenes como ella, rezáramos en silencio un minuto y después invocáramos a nuestra madre del cielo.




