La vocación al matrimonio

5. ¿Están casados un hombre y una mujer bautizados, que viven juntos y no han recibido el sacramento del matrimonio?

Puede que estén casados ante el juez por el matrimonio civil, pero no lo están delante de Dios.
Aunque en el lenguaje común se dice que “están casados”, realmente no lo están porque entre los cristianos el amor matrimonial sólo recibe la bendición de Dios y se confirma con el sacramento del matrimonio. .

6. ¿Qué deben hacer las personas que estén en esa situación?

Un hombre y una mujer que siendo católicos estén viviendo juntos y quieran seguir viviendo así para siempre, deberían hablar con el párroco o sacerdote católico más cercano y exponerle su situación y procurar santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.

Si quisieran celebrarlo, no deben temer el pequeño desembolso económico que suponga la celebración; ni preocuparse aunque lleven muchos años viviendo así, incluso con hijos mayores, o de otras uniones anteriores no sacramentales: lo importante es que su hogar y su amor quede santificado y ellos tengan la conciencia de haber cumplido la voluntad amorosa de Dios.

7. ¿Tiene mérito que un hombre y una mujer, aunque ato hayan recibido el sacramente: del matrimonio, vivan juntos guardándose fidelidad?

Esa conducta tiene valor ejemplar. La fidelidad es un gran valor humano y una gran virtud que hace posible el despliegue auténtico de la personalidad y la felicidad familiar. Sin embargo, si ese hombre y esa mujer que viven juntos son católicos, su fe y amor a Dios deben llevarlos, siempre que sea posible, a santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.

8. ¿Por qué algunos tienen miedo de recibir el sacramento del matrimonio?

Algunas parejas que se guardan fidelidad temen que si reciben el sacramento del matrimonio, el cónyuge va a sentirse seguro de poseer al otro y que eso puede ser el comienzo de problemas en su matrimonio. Sin embargo, deben saber que ese temor es infundado cuando hay verdadero amor, ya que el amor de los esposos y el Sacramento que santifica su hogar es el principio de la bendición de Dios para su familia.

9. ¿Cómo se puede ayudar a estas personas a salir de su equivocación?

Estas personas deben saber que el sacramento del matrimonio bendice el amor ya existente entre los esposos, les da fuerzas para vivirlo, y reciben la ayuda divina y la bendición de Dios para santificarse en su vida matrimonial.

CATECISMO DE LA FAMILIA Y DEL MATRIMONIO
Padres Fernando Castro y Jaime Molina

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