Para ser un buen padre, lo primero es estar presente

Tomado de Aciprensa

familiaDentro de su catequesis sobre la familia, el Papa ha dedicado sus dos últimas audiencias generales de los miércoles a la figura del padre. En la primera, repasó las distintas formas de ausencia del padre y subrayó los efectos negativos que tienen en la maduración de los hijos. En la siguiente, en cambio, se centró en los aspectos positivos de la paternidad.

El Papa empezó su audiencia del 28 de enero explicando por qué la palabra “padre” tiene un valor especial para los cristianos. Pero también es “una palabra conocida por todos, una palabra universal”, pues “indica una relación fundamental cuya realidad es tan antigua como la historia del hombre”.

Hoy, sin embargo, la figura del padre está más desvaída, e incluso se ha llegado a decir que estamos en una “sociedad sin padres”. En la cultura occidental, la ausencia del padre “se percibió como una liberación: liberación del padre-patrón, del padre como representante de la ley que se impone desde fuera”.

Las desviaciones de los niños y los adolescentes pueden darse por la carencia de cercanía, la carencia de amor de los padres

Equilibrio entre dos extremos

El rechazo hacia el padre obedecía al “autoritarismo” que reinaba en algunos hogares: “padres que trataban a sus hijos como siervos”, porque “no les ayudaban a seguir su camino con libertad”, ni tampoco “les ayudaban a asumir las propias responsabilidades para construir su futuro y el de la sociedad”.

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