Se divide en 7 períodos:
a) Adviento. 4 domingos antes de la fiesta de Navidad (día 25 de Diciembre), empieza el año litúrgico. El color que se utiliza es el morado, como sentido de penitencia y conversión a Dios por la oración.
b) Navidad. En la noche del 24 de diciembre se celebra la llegada de Jesús, el Mesías. Dura hasta la Epifanía, el domingo 6 de enero. El color que se utiliza es el blanco, signo de alegría y regocijo.
c) 1er. Período Ordinario. Son las semanas que siguen a la Epifanía hasta el Miércoles de Ceniza. El color que se utiliza es el verde, signo de esperanza.
d) Cuaresma. Con el Miércoles de Ceniza se inicia este período de 40 días de preparación para la Pascua de resurrección. El color que se utiliza es el morado, que invita a la penitencia y conversión. Concluye con la Semana Santa, o semana mayor, que inicia el Domingo de Ramos y termina 7 días después, con el Sábado de Gloria y la celebración de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
e) Pascua. Se inicia el Domingo de Pascua y termina el Domingo de la Ascensión. El color que se usa es el blanco que significa la alegría de Cristo resucitado.
f) Pentecostés. Fiesta del Espíritu Santo, del amor de Dios Padre y Dios Hijo. Se usa el color rojo, como símbolo del amor.
g) 2do. Período Ordinario. Terminada la semana de Pentecostés se inicia el tiempo de espera, que concluye con la fiesta de Cristo Rey (1er. Domingo anterior a Adviento). El color que se usa es el verde, por la esperanza.
En las fiestas especiales como la Santísima Trinidad, el Corpus Christi, el Sagrado Corazón, etc., se usa el blanco.
También en misas en honor a mártires de nuestra iglesia se utiliza el color rojo.




