1. Un laico que ha hecho la experiencia personal de Jesús, que alimenta su vida de fe en los Sacramentos, en la Palabra y en la oración personal y comunitaria.
2. Un laico que ama apasionadamente a la Iglesia y a Cuba y que atento a los signos de los tiempos se compromete con el mejoramiento de la sociedad.
3.Un laico consciente de su identidad laical, que vive su compromiso cristiano con espíritu misionero, siendo sal y luz en su familia, barrio, centro de trabajo o estudio.
4 Un laico preocupado por su formación permanente, conocedor de la Doctrina Social de la Iglesia, para dar razón de su fe y colaborar en la transformación de sus ambientes.
5. Un laico misericordioso, cercano al mundo del dolor y de los necesitados, que se muestra dispuesto al servicio, al diálogo y la reconciliación, que sabe perdonar.
6.Un laico que vive y contagia alegría y esperanza desde su vocación evangelizadora y descubre al Resucitado en el prójimo.
7.Un laico sensible a la realidad social, política, económica y eclesial, con espíritu profético, que anuncia el Evangelio con su palabra y con su vida, y denuncia todo lo que se opone al Reino de Dios.
8.Un laico con sentido de pertenencia a la comunidad eclesial, dispuesto a asumir los servicios y ministerios que se le soliciten, que sabe trabajar en equipo y es generador de fraternidad y de comunión.
9.Un laico comprometido con el cuidado de la vida humana y del medio ambiente.
10. Un laico que con su testimonio de vida coherente contribuye a la transformación del mundo.
ENCUENTRO NACIONAL DE LAICOS
El Cobre 17-21 de febrero de 2016



