5 razones por las que el Trabajo sirve para santificar y salvar tu alma

Tomado de Pildorasdefe.net

Aquí tienes algunas razones para motivarnos a adoptar una ética de trabajo más seria para perfeccionar nuestras vidas

¡El trabajo es bueno para nosotros! ¿Por qué? Jesús nos enseñó la importancia del trabajo pasando la mayor parte de su tiempo en la tierra en Nazaret junto a María su madre y S

an José, su padre adoptivo. Entre muchas de las actividades que Jesús llevó a cabo fue la del TRABAJO. ¡Cierto!

San José enseñó a Jesús el trabajo duro y exigente de un carpintero. ¡Sin ayuda eléctrica en ese entonces! Clavar, aserrar, lijar y ajustar madera para construir mesas, puertas, sillas, etc.

Fue verdaderamente un trabajo duro.

En mis meditaciones en privado muchas veces he imaginado a Jesús y San José llegando a casa después de un duro día de trabajo.

Imagínalos. Exhaustos, empapados de sudor, el cabello lleno de polvo de la sierra, las manos sucias y callosas. ¡Esto no solo en ocasiones, sino día tras día!

Siendo este el caso, en un mundo donde la importancia de la ética del trabajo en gran parte se ha dejado de lado, donde muchos eligen el camino fácil de no trabajar o dejar de hacer todo lo que tienen que hacer, donde la pereza y la indolencia son más frecuentes, nos gustaría presentar razones positivas por las cuales debemos valorar verdaderamente el trabajo en sus múltiples dimensiones y formas, y abrazar la ética del trabajo todos los días de nuestras cortas vidas en la tierra.

San Pablo dice:

“Trabajen su salvación con temor y temblor”.

San Alberto Hurtado afirmó:

“Hay dos lugares para descansar en la tierra: el cementerio y el cielo”

¡Trabajemos duro en esta corta estancia en la tierra y entonces podremos descansar para siempre en el cielo con Jesús, María y el buen San José!

A continuación hay algunas razones para motivarnos a adoptar una ética de trabajo más seria para perfeccionar nuestras vidas a nivel humano, pero aún más a nivel espiritual.

Aquí hay cinco puntos específicos para motivarnos.

1.- Imitación de Jesús, María y San José.

En Nazaret, donde Jesús pasó la mayor parte de su vida en la tierra, vivió una vida familiar, que consistió en amar y obedecer a sus padres, la oración a su Padre celestial, pero también Jesús trabajó, y trabajó duro como carpintero.

Por lo tanto, una razón muy clara para trabajar es imitar a Jesús, María y San José; ellos son nuestros modelos en todo y esto incluye dedicación al trabajo.

¡Los tres trabajaron duro, ordenada y metódicamente para el honor y la gloria de Dios! ¡Como debe ser nuestra ética de trabajo!

2.- Caridad hacia los demás

Otra razón y efecto positivo del trabajo bien hecho, es que puede ser convertido en un servicio de amor hacia los demás.

Una madre y esposa trabajadora que pasa largas horas en la cocina, cocinando, preparando y limpiando puede ser un trabajo muy duro, pero también puede ser un acto de servicio hacia otros, tanto como un acto de caridad.

San Pablo nos recuerda purificar nuestras motivaciones:

“Si comes o bebes, haz todo por el honor y la gloria de Dios”.

3.- El trabajo duro evita muchas tentaciones al pecado

San Juan Bosco, el conocido patrono de los jóvenes, experimentaba un miedo mortal cada año en la misma época. ¡El tiempo de vacaciones de los jóvenes! ¿Por qué? Por la simple razón de que muchos de sus jóvenes saldrían del Oratorio, donde los jóvenes trabajaban duro todo el año en el estudio, deportes y otras actividades y ahora volverían a una casa donde tenían demasiado tiempo libre.

El proverbio suena tan verdadero:

“La ociosidad es el lugar de trabajo del diablo”.

Si el joven no tiene nada que hacer, entonces el Diablo le dará mucho que hacer en gran abundancia.

¡El trabajo duro y hacerlo diligentemente son la clave para vencer al Diablo y sus aliados!

4.- La Eternidad y la recompensa eterna

La Palabra de Dios nos enseña constantemente que recibiremos nuestra recompensa o castigo por la calidad de nuestras vidas y cómo utilizamos el tiempo, tesoros y talentos.

Mira las vidas y el ejemplo de los santos y cuánto oraban, pero también cómo trabajaban duro. El lema de San Benito fue “Ora et Labora”, traducido: ¡Ora y trabaja!

El gran Doctor de la Iglesia y patrón de los teólogos morales y gran amante de María, San Alfonso, hizo un voto privado que consistía simplemente en esto:

¡No desperdicie un momento de su tiempo!

Honestamente, todos los santos se esfuerzan por vivir el espíritu de este voto privado de San Alfonso.

La vida es corta y el tiempo en verdad es lo importante. Un moderno chileno y jesuita, que murió en sus cincuenta años de cáncer de páncreas, San Alberto Hurtado lo expresó brevemente:

“Hay dos lugares para el descanso: el cementerio y el cielo”.

5.- Buen ejemplo para otros

Sabemos que es cierto que a menudo seguimos el ejemplo de otros, sea para bien o para mal. Es muy cierto el refrán que dice “¡El ejemplo arrastra!”

¡Cómo recuerdo los SÁBADOS cuando era niño! Yo en realidad odiaba las mañanas de los sábados por la sencilla razón de lo que mi padre me hizo a mí, a mi hermano mayor y luego a los más pequeños, nos hacía trabajar y trabajar duro. De hecho odiaba los sábados.

Sin embargo, tengo que admitir que los chicos trabajaron duro ¡pero vieron el trabajo más duro en el ejemplo de papá!

Con toda honestidad, él trabajó más duro y mejor que sus hijos. En otras palabras, predicó la ética del trabajo, no tanto con muchas palabras, sino con el poder del ejemplo, ¡su propia y dura ética de trabajo!

One Comment

  1. Estoy de acuerdo con lo referido al trabajo es un principio que nos da Jehová y su Hijo Jesús desde Génisis, pero tanto María como José son padres adoptivos de del Hijo de Nuestro Padre Celestial.

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