¿Donde habla la biblia de ceniza, ayuno, abstinencia, cuaresma?

Tomado de Convertidoscatolicos.blogspot.com

Se acercan unas fechas litúrgicas muy importantes, por ello es necesario saber fundamentar también estas fiestas frente a aquellos que nos cuestionan por qué celebramos ciertos días, por qué ayunamos, por qué nos abstenemos de comer carne, o por qué nos ponemos ceniza en la cabeza. He aquí un articulo donde intentaremos explicar todo esto:

MIERCOLES DE CENIZA

El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, el período de 40 días de ayuno y abstinencia. Llamado así porque en ese día los fieles tienen sus frentes marcadas con cenizas en la forma de una cruz.

Encontramos referencias a la práctica de nuestra propia tradición religiosa en el Antiguo Testamento.

El profeta Jeremías, por ejemplo, llama al arrepentimiento de esta manera:

Jer 6, 26 “Vístete de saco, hija de mi pueblo; revuélcate en la ceniza. Llora como se llora por el primogénito, llora amargamente, porque de repente vendrá sobre nosotros el invasor”

El profeta Isaías, por otro lado, critica el uso de cilicio y ceniza como insuficiente para agradar a Dios, pero con ello indica que esta práctica era muy conocida en Israel:

El profeta Daniel rogó a Dios para rescatar a Israel con cilicio y ceniza como signo de arrepentimiento de Israel:

Dan 9, 3 “Me dirigí hacia el Señor Dios, implorándole con oraciones y súplicas, con ayuno, saco y ceniza”.

Quizás el ejemplo más conocido de arrepentimiento en el Antiguo Testamento también implica cilicio y ceniza. Cuando el profeta Jonás finalmente obedeció la orden de Dios, y predicó en la gran ciudad de Nínive, su predicación fue increíblemente eficaz. Las palabras de su mensaje fueron llevadas al rey de Nínive.

Jon 3, 6El anuncio llegó hasta el rey de Nínive, que se bajó del trono, se quitó su manto, se cubrió de saco y se sentó en la ceniza”.

En el libro de Judith, nos encontramos con los actos de arrepentimiento que se especifica que las cenizas se pusieron en la cabeza:

Jdt 4, 11 “Todos los hombres, mujeres y niños de Israel que habitaban en Jerusalén se postraron ante el templo, cubrieron de ceniza sus cabezas y extendieron las manos ante el Señor”.

En el Nuevo Testamento, Jesús se refiere al uso de cilicio y cenizas como signo de arrepentimiento:

Mat 11, 21¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido”.

La Iglesia usa ceniza para inicio de su ayuno cuaresmal, por que según las Escrituras, la ceniza es símbolo de arrepentimiento y penitencia.

Núm 19, 17 “Se tomará para el impuro ceniza de la víctima inmolada en sacrificio por el pecado, y se verterá encima agua corriente de una vasija.”

¿Por que en forma de  Cruz???

Obviamente evocamos la Vivificante Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, según el bienaventurado Pablo nos ha predicado:

Gál 6, 14 “En cuanto a mí, ¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!”

Sin embargo, su significado tiene su base en el Antiguo Testamento.

Es una evocación a los justos que se describen en el libro de Apocalipsis donde llegamos a conocer quienes son los siervos de Dios. La referencia de los “sellados” como siervos de Dios en el libro del Apocalipsis s una alusión a un pasaje paralelo en Ezequiel, cuando Ezequiel también ve a los “sellados” como protegidos de Dios:

Eze 9, 4-6 “y le dijo Yavhe: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella”. A los otros dijo, oyéndolo yo: “Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no miren con piedad vuestros ojos, no tengáis compasión. Matad a viejos, a jóvenes y a vírgenes, a niños y a mujeres, hasta que no quede ninguno. Pero a todo aquel sobre el cual esté la señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario”. Comenzaron, pues, desde los hombres ancianos que estaban delante del templo.” 

Un dato que no debemos pasar por alto es que es esa “señal” de la que nos habla el profeta.

La misma Biblia Reina Valera nos lo dice en la nota explicativa del verso 4:

“Una señal: lit. una taw, la última letra del alfabeto hebreo. Como la taw, en la antigua escritura hebrea, tenía forma de cruz (x|r o |i+ ), muchos cristianos han visto en esta señal una referencia profética a la cruz de Cristo.”

Significa que el profeta vio que los elegidos eran marcados en la frente con una Cruz.

Por eso es más correcta la traducción de la Biblia de Jerusalén:

Eze 9, 4-6 “y Yahvé le dijo: “Recorre la ciudad, Jerusalén, y marca una cruz en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en ella. Y a los otros oí que les dijo: “Recorred la ciudad detrás de él y herid. No tengáis piedad, ni perdonéis; matad a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta que no quede uno. Pero no toquéis a quien lleve la cruz en la frente. Empezad por mi santuario.” Empezaron, pues, por los ancianos que estaban delante del templo”.

La Iglesia, por medio de esos sagrados signos completamente bíblicos, nos enseña que como cristianos tenemos la marca de Dios en nuestras almas, marca que Cristo compró con su sangre en la Cruz, y que por tal motivo estamos llamados a la fe, a la penitencia y al arrepentimiento. Ya en los primeros siglos se menciona el uso de ceniza y lo que representa la Cruz:  “vivir sin alegria en la aspereza del  cilicio y la miseria de las cenizas” ( Tertuliano De Poenitentia, X).  También San Cirilo de Jerusalén en sus “Catequesis” (XIII, 36) señala: “No nos avergoncemos, pues, de confesar al Crucificado. Sea la cruz nuestro sello, hecha con audacia con los dedos sobre nuestra frente y en todo; sobre el pan que comemos y las copas en que bebemos, en nuestras idas y venidas; antes de dormir, cuando nos acostamos y cuando nos despertamos; cuando estamos de viaje y cuando estamos en reposo”.

1.-¿QUE ES LA CUARESMA?

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

2.-¿PORQUE SON 40 DÍAS?

Es algo habitual el que algunos grupos religiosos cuestionen el por qué guardamos 40 días durante la Cuaresma y en este periodo ayunamos y nos abstenemos de comer carne. Quizás muchos católicos no se lo han preguntado, o nunca se hayan parado a pensarlo , pero el hecho de ser 40 días esta basado en las propias Escrituras. En ellas el número 40 tiene un significado especial, podemos observar fácilmente como 40 días hubo de diluvio, los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

El número 40 tiene también valor simbólico. Representa el “cambio”, de un período a otro, los años de una generación. Por eso el diluvio dura 40 días y 40 noches (pues es el cambio hacia una nueva humanidad). Los israelitas están 40 años en el desierto (hasta que cambia la generación infiel por otra nueva). Moisés permanece 40 días en el monte Sinaí, y Elías peregrina otros 40 días hasta allí (a partir de lo cual sus vidas cambiarán). Jesús ayunará 40 días (porque es el cambio de su vida privada a su vida pública). Por eso es que dura 40 días porque a partir de ese tiempo nuestra vida tiene que cambiar, es decir tenemos estar preparados para recibir al Señor tras los 40 días.

Los siguientes períodos de cuarenta días, se pueden enumerar:

El aguacero de lluvia durante el diluvio

17 El diluvio duró cuarenta días sobre la tierra. Crecieron las aguas y levantaron el arca que se alzó de encima de la tierra.Genesis 7:17

El envío del cuervo :

6 Al cabo de cuarenta días, abrió Noé la ventana que había hecho en el arca,7 y soltó al cuervo, el cual estuvo saliendo y retornando hasta que se secaron las aguas sobre la tierra. Genesis 8:6-7

Ayuno de Moisés en el monte

18 Moisés entró dentro de la nube y subió al monte. Y permaneció Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches. Exodo 24:18

28 Moisés estuvo allí con Yahveh cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.Exodo 34:28

La oración de Moisés por Israel

25 Me postré, pues, ante Yahveh y estuve postrado estos cuarenta días y cuarenta noches, porque Yahveh había hablado de destruiros Deuteronomio 9:25

Viaje de Elías a Horeb

8 Se levantó, comió y bebió, y con la fuerza de aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb. 1Reyes 19:8

Estancia de Cristo en el desierto antes de su la tentación

2 Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Mateo 4:2

Sus apariciones después de su resurrección

3 A estos mismos, después de su pasión, se les presentó dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca de lo referente al Reino de Dios.Hechos 1:3

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

Ya desde el siglo V algunos Padres apoyaban la tesis de que este ayuno de cuarenta días era una institución apostólica. Por ejemplo, San León (+ 461) exhorta a sus oyentes a abstenerse para que “puedan cumplir con su ayuno la institución apostólica de los cuarenta días”ut apostolica institutio quadraginta dierum jejuniis impleatur (P.L., LIV, 633)- ,y el historiador Sócrates (+ 433) y San Jerónimo (+ 420) utilizan un lenguaje parecido. (P.G., LXVII, 633; P.L., XXII, 475).

3.-AYUNO:

 

-Es la práctica de limitar el consumo de comida y bebida para imitar los sufrimientos de Cristo durante su pasión y a través de toda su vida terrena. El ayuno nos recuerda que la conversión afecta y debe afectar todas las áreas de nuestra vida. La Iglesia por su parte ha especificado ciertas formas de penitencia, para asegurarse de que los Católicos hagan algo, como lo requiere la ley divina, y a la vez hacerle más fácil al Católico cumplir la obligación. El Código de Derecho Canónico de 1983 especifíca las obligaciones de los Católicos de Rito Latino ( Los Católicos de Rito Oriental tienen sus propias prácticas penitenciales como se especifica en el Código Canónico de las Iglesias Orientales ).

Canon 1250 En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.

Canon 1251 Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el Miercoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Canon 1252 La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.

Canon 1253 La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad.

La Iglesia tiene por lo tanto, dos formas oficiales de prácticas penitenciales – tres si se incluye el ayuno Eucarístico de una hora antes de la Comunión.

La ley de ayuno requiere que el Católico desde los 18 hasta los 59 años reduzca la cantidad de comida usual. La Iglesia define esto como una comida más dos comidas pequeñas que sumadas no sobrepasen la comida principal en cantidad. Este ayuno es obligatorio el Miercoles de Ceniza y el Viernes Santo. El ayuno se rompe si se come entre comidas o se toma algún líquido que es considerado comida ( batidos, pero no leche ). Bebidas alcoholicas no rompen el ayuno; pero parecieran contrarias al espíritu de hacer penitencia.

Aquellos excluídos del ayuno y la abstinencia Aparte de los ya excluídos por su edad, aquellos que tienen problemas mentales, los enfermos, los frágiles, mujeres en estado o que alimentan a los bebés de acuerdo a la alimentación que necesitan para criar, obreros de acuerdo a su necesidad, invitados a comidas que no pueden excusarse sin ofender gravemente causando enemistad u otras situaciones morales o imposibilidad física de mantener el ayuno.

Aparte de estos requisitos mínimos penitenciales, los Católicos son motivados a imponerse algunas penitencias personales a si mismos en ciertas oportunidades. Pueden ser modeladas basadas en la penitencia y el ayuno. Una persona puede por ejemplo, aumentar el número de días de la abstención. Algunas personas dejan completamente de comer carne por motivos religiosos ( en oposición de aquellos que lo hacen por razones de salud u otros ).

Algunas ordenes religiosas nunca comen carne. Igualmente, uno pudiera hacer más ayuno que el requerido. La Iglesia primitiva practicaba el ayuno los Miercoles y Sábados. Este ayuno podía ser igual a la ley de la Iglesia ( una comida más otras dos pequeñas ) o aún más esstricto, como pan y agua. Este ayuno libremente escogido puede consistir en abstenerse de algo que a uno le gusta- dulces, refrescos, cigarillo, ese cocktail antes de la cena etc. Esto se le deja a cada individuo.

Una consideración final. Antes que nada estamos obligados a cumplir con nuestras obligaciones en la vida. Cualquier abstención que nos impida seriamente llevar adelante nuestro trabajo como estudiantes, empleados o parientes serían contrarias a la voluntad de Dios.

Pasamos ahora a citar los argumentos bíblicos en los cuales nos basamos para practicar el Ayuno:

El ejemplo principal es el de Jesucristo, quién preparó su ministerio público retirándose al desierto para orar y ayunar por cuarenta días (Lucas 4 y Mateo 4). Basado en Su ejemplo podemos entender que Su crítica al ayuno de los fariseos se fundamenta en la falta de sinceridad con que la hacían y no en el ayuno en si mismo. El ayuno auténtico debe siempre estar unido a la conversión, la sinceridad y la conducta moral.

«Mas ahora todavía – oráculo de Yahvé – volved a mí de todo corazón, con ayuno, con llantos, con lamentos.» Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahvé vuestro Dios, porque El es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia. Joel 2,12-13

Lucas 2,37: “(Ana) no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios con ayuno y oraciones”

Ester 4,16 Ester dice a Mardoqueo: “vete a reunir a todos los judíos que hay en Susa y ayunad por mi. No comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo y mis siervas ayunaremos. Y así, a pesar de la ley, me presentare ante el rey; y si tengo que morir, moriré”.

 Éxodo 34,28 –Moisés está cuarenta días y cuarenta noches, si comer pan, ni beber agua. Y escribió las nuevas tablas de la ley.

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Hechos 13,3 —“la comunidad después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron” (a Pablo y Bernabé en misión)Para encomendar alguien al Señor.

Hechos 14,23 —“designaron presbíteros en cada iglesia y después de hacer oración con ayunos, los encomendaron al Señor”

Tenemos constancia de los ayunos desde la primera generación cristiana. Alla por el año 60 d.C el documento patrístico llamado DIDAJE establece:Vuestros ayunos, sin embargo, no sean con los hipócritas: los que ayunan el segundo y el quinto día después del sábado. Vosotros, en cambio, ayunad el cuarto día y el viernes. ( Didajé VIII). Siglos más tarde será San Pedro Crisólogo quien recalque la importancia que tiene el ayuno en la fe: Tres cosas hay, hermanos, por las que se mantiene la fe, se conserva firme la devoción, persevera la virtud. Estas tres cosas son la oración, el ayuno y la misericordia. Lo que pide la oración, lo alcanza el ayuno y lo recibe la misericordia. Oración, misericordia y ayuno: tres cosas que son una sola, que se vivifican una a otra (SAN PEDRO CRISÓLOGO, Sermón 43).

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4.-ABSTINENCIA:

La ley de abstinencia exige a un Católico de 14 años de edad y hasta su muerte, a abstenerse de comer carne los Viernes en honor a la Pasión de Jesús el Viernes Santo. La carne es considerada carne y órganos de mamíferos y aves de corral. También se encuentran prohibidas las sopas y cremas de ellos. Peces de mar y de agua dulce, anfibios, reptiles y mariscos son permitidos, así como productos derivados de animales como margarina y gelatina sin sabor a carne.

-Podemos observar como en la Biblia se dan casos de abstenerse de comer ciertos alimentos, lo cual es un argumento muy sólido para defender la abstinencia de comer carne los Viernes.

-Dios prescribe la abstinencia de ciertos manjares.

Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio» (Gn. 2, 16-17).

Él replicó: «Quien te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol que te prohibí comer?» (Gn. 3, 11).

En aquella misma noche comerán la carne. La comerán asada al fuego, con panes azimos y con yerbas amargas. Nada de él comeréis crudo ni cocido,... (Ex. 12, 8).

Se comerán panes azimos durante 7 días, y no se verá pan fermentado en tu casa, ni levadura en todo tu territorio (Ex. 13, 7).

Si un buey acornea a un hombre o a una mujer, y le causa la muerte, el buey será apedreado y no se comerá su carne,… (Ex. 21, 28).

Pero Jesús les dijo: ¿no habéis leído lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la casa de Dios y comieron los panes de la proposición, que no les era lícito comer a él a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes? (Mt. 12, 4).

Podemos citar a San Agustín como uno de los padres que nos enseña la abstinencia de ciertos alimentos ya era muy conocida en el cristianismo primitivo: En estos días, nuestras oraciones han de ser más fervorosas; y para que sean auxiliadas con los apoyos pertinentes, demos también limosnas con mayor fervor. Añádase a lo que ya dábamos lo que ahorramos con el ayuno y la abstinencia de los alimentos habituales. Si alguien, por alguna necesidad corporal o régimen alimenticio, no pudiese abstenerse de nada, ni, por tanto, a pesar de que sus limosnas debían ser más generosas, añadir a lo que suele dar a los pobres lo que se quita a sí mismo, por el hecho de que él de nada se priva, muestre su piedad dando al pobre; si no puede ayudar a sus oraciones con la mortificación corporal, introduzca en el corazón del pobre una limosna más generosa que pueda rogar por él. En las sagradas Escrituras se encuentra este excelente consejo, digno de ser seguido: Introduce -dice- en el corazón del pobre la limosna, y ésta orará por ti. ( San Agustin Sermón 209).

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5.-OBJECCIÓN CONTRA AYUNO Y ABSTINENCIA:

-Es frecuente encontrarnos con anticatólicos que nos critican por ayunar y abstenernos de carne durante la Cuaresma, su principal texto bíblico en el que se basan es este:

1 Ti 4, 1-3“Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, de hipócritas y mentirosos, cuya conciencia está cauterizada. Estos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. . LA IGLESIA CATOLICA ENSEÑA DOCTRINAS DE DEMONIOS.

Y después de esto, se quedan tan contentos…acaban de afirmar enseña nuestra Santa Madre Iglesia, doctrina de Demonios por el simple hecho de mandarnos ayunar y abstenernos de carne durante la cuaresma. Tanto el ayuno como la abstinencia hemos visto que son totalmente bíblicos, por tanto no tendría porque haber problema en realizarlo, pero como todos sabemos como son los anticatólicos, siempre tienen buscar algo para criticar, intentaremos dar respuesta a esta objección.

Asi de simples y tranquilos se quedan muchos hermanos separados, atacandonos de enseñar doctrinas de demonios porque prohibimos casarse a los sacerdotes, lamentablemente esto se debe a una malísima interpretación de la palabra de Dios. Si nos fijamos el texto que siempre suelen presentar esta cortado, es como siempre una cita aislada fuera de contexto veamoslo en su totalidad:

1 Ti 4, 1-3 Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, de hipócritas y mentirosos, cuya conciencia está cauterizada. Estos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participaran de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad”.

Pablo habla de “doctrinas de demonios” a la prohibición de casarse y abstenerse de alimentos….pero una prohibición que va dirigida a los creyentes no solamente a los sacerdotes , obispos o presbíteros, Pablo habla de todos los creyentes.Si analizamos otros textos de Pablo él llama creyentes a los receptores de sus cartas, los cuales no todos eran presbíteros, si no laicos de las diferentes comunidades. El texto completo, sin la mutilación de la cual fue objeto, nos habla de doctrinas de demonios que prohibirán casarse y abstenerse a los creyentes, esto es a la feligresía….no a los presbíetros.

Veamos otro texto donde podemos ver a quienes van dirigidas las cartas de San Pablo: 1 Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los epíscopos y diáconos.Filipenses 1:1

Todos los santos de Filipos junto a los epíscopos y diáconos.Por tanto además de escribir a los jefes de las respectivas iglesias, escribia también a la feligresía de ella, esos eran los creyentes de la comunidad respectiva.En este caso, los santos de Filipo.Y es a esos creyentes, laicos, feligreses a los que se les prohibía el matrimonio y el tomar ciertos alimentos.

1 Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo, el hermano, a nuestro querido amigo y colaborador Filemón, 2 a la hermana Apfia, a nuestro compañero de armas, Arquipo, y a la Iglesia de tu casa.Filemón1: 1-2

Observemos, además de escribir a Filemón escribe también a Apfia, Arquipo y a la Iglesia de su casa, es decir a todos los demás. No se indica la función de ellos , suponemos sean parte de la feligresia y presbiteros, es decir creyentes. Una vez visto esto, entonces podemos preguntar a nuestro hermano protestante:

¿Prohibe la Iglesia el matrimonio a los creyentes, es decir, a la feligresia? ¿Prohibe la Iglesia tomar siempre ciertos alimentos?Las respuestas son No.

Entonces a quienes se referia San Pablo en esta carta.¿Quienes prohibian el matrimonio y tomar ciertos alimentos? Se referia a ciertas sectas que ya existian en aquel tiempo denominados ebionitas, marcionitas y los maniqueos, que vivian de forma ascéptica y se abstenian de gran cantidad de alimentos, veían el matrimonio como algo malísimo.Pero nunca jamás a la Iglesia Católica, pues es parte de Nuestra doctrina el matrimonio, es más es uno de los sacramentos más importantes de Nuestra Iglesia.

Lo que me resulta muy curioso es como los protestantes usan los mismos argumentos usaron antiguos herejes para criticar a los católicos de su abstinencia de ciertos alimentos. Por ejemplo el hereje Fausto, obispo maniqueo enseñaba lo mismo, y muy sabiamente San Agustin le respondió:

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Fausto: —Acerca de vosotros ya escribió Pablo que algunos se apartarán de la fe entregándose a espíritus seductores y a doctrinas demoníacas, hablando mentira en su hipocresía, teniendo cauterizada su conciencia, prohibiendo casarse y absteniéndose de los alimentos que Dios creó para que los tomasen los fieles con acción de gracias.

—Nunca concordaré contigo en que el Apóstol dijo esto, si no confiesas antes que Moisés y los profetas presentaron las doctrinas de los demonios y fueron intérpretes del espíritu seductor y maligno. En efecto, ponen esmero en enseñar que hay que abstenerse de la carne de cerdo y de las otras que consideran impuras. Respecto a estas cosas, pues, debéis considerar primero y pensar mucho y detenidamente, cuáles de ellas deben aceptarse y en nombre de quién hablan ellos, si en el de Dios o en el del demonio. Hasta aquí o se condena a Moisés y a los profetas con nosotros, o se nos absuelve a nosotros junto con ellos. Tampoco es justa la sentencia, conforme a la cual, a vuestro parecer, sólo somos seguidores de la doctrina de los demonios nosotros que juzgamos que, de todo el pueblo, sólo la clase sacerdotal debe abstenerse de la carne. Y a la vez pensáis que vuestros profetas, e incluso el mismo Moisés, el primero en prohibir no sólo a los sacerdotes sino a todo el género humano sin distinción las carnes de cerdo, de liebre, de erizo, las sepias y calamares y restantes clases de peces carentes de escamas2, no hablaron en el espíritu de seducción ni en la doctrina de los demonios sino en nombre de Dios y del Espíritu Santo.

Aunque de momento te conceda que Pablo dijo eso, no me consideraré vencido por ti hasta que no condenes a Moisés y a los profetas, de modo que, lo que quizá nunca hubieras hecho convencido por la razón y la verdad, es decir, acusar a Moisés, ahora te ves haciéndolo por motivos relacionados con el vientre. ( Réplica a Fausto, Libro XXX.1).

Ad Majoreim dei Gloria

Jesus M. Urones Rodriguez

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