Palabra de agradecimiento dirigidas al Papa Francisco por S.E. Mons. Dionisio García Ibáñez

Tomado de Iglesiacubana.net

Palabra de agradecimiento dirigidas al Papa Francisco por S.E. Mons. Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba al concluir la Misa en la Basílica Santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, el 22 de septiembre de 2015

dionisioQuerido Santo Padre,

Quiero expresarle nuestro agradecimiento por haber llegado como peregrino hasta este bello lomerío en el oriente cubano, a presidir la Eucaristía y a orar ante la bendita imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, en su Basílica Santuario Nacional. En nombre de la Iglesia que está en Cuba y de los cubanos que la veneramos como Madre y Patrona, gracias Santo Padre. Al peregrinar a su Santuario de El Cobre a encontrarnos con la Madre, estamos continuando una tradición de 400 años, la más antigua de las tradiciones cubanas que permanece vigente, crece, se recrea y actualiza con el pasar de los años en medio de las cambiantes circunstancias sociales que ha vivido el país en su historia.

En la pequeña y hermosa imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, los cubanos experimentamos la misericordia de Dios para con nuestro pueblo; es fuente de inspiración y ante ella naturalmente brota la oración por el bien de todos. La sentimos cercana y sabemos que es fuente de unión, consuelo y esperanza. Los cubanos en la Patria o lejos de ella la llevamos en el corazón porque sabemos que es la madre de todos sin hacer distinción. Creyentes y no creyentes la consideramos un símbolo evidente de cubanía, pues en Ella vemos reflejados los mejores anhelos y aspiraciones de nuestro pueblo.

Santo Padre, la Virgen María de la Caridad es la primera evangelizadora en Cuba. Al pronunciar su nombre se abren los corazones y los hogares de los cubanos para que su Hijo Jesús sea conocido, escuchado, y adorado. Por tal motivo, hemos querido que fuesen miembros de las pequeñas comunidades sin templo, que, en gran número, han surgido en las periferias, campos y barriosde nuestras ciudades y los misioneros, principalmente laicos que las evangelizan, los que estén hoy aquí presentes junto a usted. Ellos son los verdaderos protagonistas de la nueva evangelización en Cuba. Aquí están representadas todas las diócesis del país.

Es también para nosotros motivo de gozo, Santo Padre, que con esta Santa Misa que usted ha presidido haya quedado inaugurado el Año Jubilar Mariano con motivo de los 100 años de la proclamación de la Virgen de la Caridad como Patrona de Cuba, por el Papa Benedicto XV, a petición de los mambises y de neutro pueblo. Este Año Jubilar  concluirá el 24 de septiembre de 2016. …Continue reading

Encuentro con las familias

Tomado de Iglesiacubana.net

papa-familias-sgoEstamos en familia. Y cuando uno está en familia se siente en casa. Gracias familias cubanas, gracias cubanos por hacerme sentir todos estos días en familia, por hacerme sentir en casa. Este encuentro con ustedes es como «la frutilla de la torta». Terminar mi visita viviendo este encuentro en familia es un motivo para dar gracias a Dios por el «calor» que brota de gente que sabe recibir, que sabe acoger, que sabe hacer sentir en casa. Gracias.

Agradezco a Mons. Dionisio García, Arzobispo de Santiago, el saludo que me ha dirigido en nombre de todos y al matrimonio que ha tenido la valentía de compartir con todos nosotros sus anhelos y esfuerzos por vivir el hogar como una «iglesia doméstica».

El Evangelio de Juan nos presenta como primer acontecimiento público de Jesús las Bodas de Caná, en la fiesta de una familia. Ahí está con María su madre y algunos de sus discípulos compartiendo la fiesta familiar.

Las bodas son momentos especiales en la vida de muchos. Para los «más veteranos», padres, abuelos, es una oportunidad para recoger el fruto de la siembra. Da alegría al alma ver a los hijos crecer y que puedan formar su hogar. Es la oportunidad de ver, por un instante, que todo por lo que se ha luchado valió la pena. Acompañar a los hijos, sostenerlos, estimularlos para que puedan animarse a construir sus vidas, a formar sus familias, es un gran desafío para todos los padres. A su vez, la alegría de los jóvenes esposos. Todo un futuro que comienza, todo tiene «sabor» a cosa nueva, a esperanza. En las bodas, siempre se une el pasado que heredamos y el futuro que nos espera. Siempre se abre la oportunidad para agradecer todo lo que nos permitió llegar hasta el hoy con el mismo amor que hemos recibido. …Continue reading

Lo dijo Benedicto XVI: “la humanidad ha desencadenado un ciclo de muerte y de terror y no consigue interrumpirlo”

Tomado de Hispaidad.com

  • Volver a aprender la penitencia.
  • El perdón no sustituye a la justicia.

bxvifatima-600x330Lo dijo Benedicto XVI, un 13 de mayo de 2010, en la explanada de Fátima y lo recoge el libro Madre de Dios y Madre Nuestra, de Santiago Lanús (Ediciones San Román). Ahí va: “En la sagrada escritura aparece con frecuencia que Dios está a la búsqueda de justos para salvar la ciudad de los hombres. Lo mismo hace aquí, en Fátima, cuando la Virgen pregunta (a los videntes): ¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera mandaros, en acto de reparación por los pecados con los que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?”.

Y para los amantes de buscar el origen de todos los males de la pérfida curia vaticana, que sepan que esto no empezó con las crónicas de El Mundo y El País sobre el Papa Francisco, sino con el propio Benedicto XVI (en la imagen) y me imagino que con el imperio de la herejía modernista, que comenzara a finales del XIX. Pues bien, digo que en el viaje de regreso de Fátima, el Papa Ratzinger, como en una continuación de su discurso en la explanada de Fátima, les dice esto a los periodistas: “En este tiempo ocurre algo realmente tremendo: que la mayor persecución de la Iglesia no procede de los enemigos externos sino que nace del pecado en la Iglesia y que la Iglesia, por tanto, tiene una profunda necesidad de volver a aprender la penitencia, de aceptar la purificación, de aprender de una parte, el perdón, pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye a la justicia.

Volvemos así a la idea magnífica de Juan Pablo II: “no hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón” (yo siempre añado: no puede haber perdón sin arrepentimiento). Y también volvemos a aquello que repetía el fundador del Opus Dei, Sanjosemaría: “Los males de la Iglesia están dentro y arriba”. Pero desde mucho antes que Francisco. Y es lógico: la corrupción de lo mejor es lo peor. Pero esto no es de ahora. Lo de ahora es más grave y afecta a clérigos y laicos, porque el hombre… ha desatado un ciclo de muerte y terror que no consigue detener.

¿Se detendrá? Sí, pero con un elevado coste.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com

Palabras del Santo padre en la Santa Misa en Holguin

Vista del papaCelebramos la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo. Celebramos la historia de una conversión. Él mismo, en su evangelio, nos cuenta cómo fue el encuentro que marcó su vida, él nos introduce en un «juego de miradas» que es capaz de transformar la historia.

Un día, como otro cualquiera, mientras estaba sentado a la mesa de la recaudación de los impuestos, Jesús pasaba y lo vio, se acercó y le dijo: «“Sígueme”. Y él, levantándose, lo siguió».

Jesús lo miró. Qué fuerza de amor tuvo la mirada de Jesús para movilizar a Mateo como lo hizo; qué fuerza han de haber tenido esos ojos para levantarlo. Sabemos que Mateo era un publicano, es decir, recaudaba impuestos de los judíos para dárselo a los romanos. Los publicanos eran mal vistos e incluso considerados pecadores, por lo que vivían apartados y despreciados por los demás. Con ellos no se podía comer, ni hablar, ni orar. Eran traidores para el pueblo: le sacaban a su gente para dárselo a otros. Los publicanos pertenecían a esta categoría social.

En cambio, Jesús se detuvo, no pasó de largo precipitadamente, lo miró sin prisa, con paz. Lo miró con ojos de misericordia; lo miró como nadie lo había mirado antes. Y esta mirada abrió su corazón, lo hizo libre, lo sanó, le dio una esperanza, una nueva vida como a Zaqueo, a Bartimeo, a María Magdalena, a Pedro y también a cada uno de nosotros. Aunque no nos atrevamos a levantar los ojos al Señor, Él nos mira primero. Es nuestra historia personal; al igual que muchos otros, cada uno de nosotros puede decir: yo también soy un pecador en el que Jesús puso su mirada. Invito a que en sus casas, o en la iglesia, hagan un momento de silencio para recordar con gratitud y alegría aquellas circunstancias,  aquel momento en que la mirada misericordiosa de Dios se posó en nuestra vida.

Su amor nos precede, su mirada se adelanta a nuestra necesidad. Él sabe ver más allá de las apariencias, más allá del pecado, del fracaso o de la indignidad. Sabe ver más allá de la categoría social a la que podemos pertenecer. Él ve más allá esa dignidad de hijo, tal vez ensuciada por el pecado, pero siempre presente en el fondo de nuestra alma. Él ha venido precisamente a buscar a todos aquellos que se sienten indignos de Dios, indignos de los demás. Dejémonos mirar por Jesús, dejemos que su mirada recorra nuestras calles, dejemos que su mirada nos devuelva la alegría, la esperanza. …Continue reading

San Juan Pablo II en Fulda (Alemania) en 1981: la gran tribulación que llega

Tomado de hispanidad.com

  • Es posible mitigar el castigo pero no evitarlo. Y lo dice el casi racionalista Karol Wojtyla.
  • Al parecer, la gran tribulación no es obra de cuatro majaderos amigos de lo esotérico.
  • La Virgen María cumple un papel clave en este momento de la historia.

 

juanpablosegundo-colegiosjuanpablosegundo-660x330No, no había sufrido el atentado aún. Fue en una reunión con cristianos en Alemania.

La pregunta clave de aquella charla con católicos ‘selectos’ -que vaya usted a saber qué significa eso- es la que uno de los selectos formuló: ¿Qué va a pasar con la Iglesia? A eso, Karol Wojtyla (en la imagen) responde, algo que no deben perderse:

Nosotros debemos prepararnos para sufrir grandes pruebas dentro de poco, tales que demandarán de nosotros una disposición a perder la vida, y una total dedicación a Cristo y por Cristo… Con vuestras oraciones y las mías es posible mitigar esa tribulación, pero ya no es posible apartarla, porque solo así la Iglesia puede ser efectivamente renovada. ¿Cuánto tiempo llevará la renovación de la Iglesia surgida de la sangre? Ese tiempo, demasiado, no será de otra manera. Nosotros debemos ser fuertes y estar preparados, y confiar en Cristo y en su Madre, y ser muy, muy asiduos en el rezo del Rosario”.

Es decir, que la gran tribulación no es obra de cuatro majaderos amigos de visiones, sino que lo dice san Juan Pablo II, el papa más tomista, racional y escolástico que recuerdan los tiempos modernos.

Entonces, estaba en solfa el tercer secreto de Fátima, sobre el que luego ha habido tanta parafernalia, acerca de si ese tercer secreto se había contado entero o no. Bueno, lo cierto es que esa gran tribulación que se prepara es asunto recurrente, en especial en las apariciones marianas. El problema es que en las más claras, apocalípticas, si lo prefieren de esas apariciones y revelaciones marianas (Garabandal en España y Medjugorje en Bosnia-Croacia) han sido los obispos, la jerarquía, quienes han censurado el mensaje de Santa María y resulta que la Virgen cumple el papel clave en este momento crucial de la historia.

Pero insisto es el racionalísimo y escolástico san Juan Pablo II quien habla de un tiempo de tribulación que ya no puede ser evitada, sólo mitigada, y donde el arma de los cristianos será el Santo Rosario, es decir, La Señora y la oración que el intelectual medio desprecia con más interés. …Continue reading