Tomado de www.conelpapa.com
Las iglesias tienen varias zonas principales como el baptisterio, la nave y el presbiterio.
El Baptisterio: es el lugar donde el pueblo puede participar en la celebración del Bautismo.
Puede ser un edificio separado, una capilla o un lugar diferenciado, puesto en una posición destacada, también cuando se le coloca en o cerca del presbiterio.
Escribe Ratzinger que los Padres consideraron la historia del mundo como una gran semana de siete días, que tendría su paralelismo con las edades del hombre.
El octavo día expresaría el tiempo nuevo que comienza con la Resurrección. Por eso los baptisterios -iglesias bautismales se construían con frecuencia sobre una planta octogonal para explicar el bautismo como nacimiento en el octavo día, en la resurrección de Cristo y en el tiempo nuevo que con ella se ha inaugurado.
La Nave: es el espacio destinado al Pueblo, a todos los fieles. Se dispone de modo que el pueblo pueda participar fácilmente en el culto viendo el altar, el ambón y la sede.
Los asientos se colocan dejando suficiente espacio para que los fieles puedan arrodillarse.
Si no se hiciera así, se anularía un derecho litúrgico del fiel y se menoscabaría la libertad de su devoción privada.
En la nave se colocan las estaciones del Via Crucis.
El Presbiterio: es el principal lugar sagrado donde tienen lugar la mayoría de las ceremonias litúrgicas.
Es espacioso y suele estar delimitado por escalones, que facilita que los fieles puedan seguir fácilmente la acción sagrada.

Es un lugar estable y suele estar un poco más elevado que la nave para facilitar la participación de todos.




