¿En qué momentos de la misa hay que inclinar la cabeza?

Tomado de es.aleteia.org

Detalles que expresan nuestra profunda devoción

Observo que en prácticamente el 99% de las comunidades que visito, cuando el sacerdote dice el nombre de la Virgen María en misa, casi nadie inclina la cabeza. Probablemente por falta de instrucción litúrgica, los pocos que se inclinan son los acólitos. A veces, ni siquiera el propio sacerdote se inclina.

La inclinación quiere expresar “la reverencia y la honra que se atribuyen a las propias personas o a sus símbolos” (P. Aldazábal, quien fuera presidente del Centro Pastoral Litúrgica de Barcelona) .

La instrucción del Misal romano nos enseña que debemos hacer inclinación de la cabeza cuando el sacerdote dice:

– “La Virgen María, Madre de Dios…”

– “Por nuestro Señor Jesucristo…”

– “… les bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”

En la bendición final , todos deben inclinarse, incluso aunque no lo indiquen el sacerdote o el diácono.

“Si se emplea la oración sobre el pueblo o la fórmula de bendición solemne, el diácono dice: Inclínense para recibir la bendición…” (IGMR 185).

Hay que recordar que la forma ordinaria del rito romano (o también llamada Misa de Pablo VI) no se puede arrodillar para recibir la bendición final, como sucede en la forma extraordinaria, también llamada Misa tridentina.

Instrucción General del Misal Romano.

Genuflexión e inclinación

274. La genuflexión, que se hace doblando la rodilla derecha hasta la tierra, significa adoración; y por eso se reserva para el Santísimo Sacramento, así como para la santa Cruz desde la solemne adoración en la acción litúrgica del Viernes Santo en la Pasión del Señor hasta el inicio de la Vigilia Pascual.

En la Misa el sacerdote que celebra hace tres genuflexiones, esto es: después de la elevación de la Hostia, después de la elevación del cáliz y antes de la Comunión. Las peculiaridades que deben observarse en la Misa concelebrada, se señalan en sus lugares (cfr. núms. 210-251).

Pero si el tabernáculo con el Santísimo Sacramento está en el presbiterio, el sacerdote, el diácono y los otros ministros hacen genuflexión cuando llegan al altar y cuando se retiran de él, pero no durante la celebración misma de la Misa.

De lo contrario, todos los que pasan delante del Santísimo Sacramento hacen genuflexión, a no ser que avancen procesionalmente.

Los ministros que llevan la cruz procesional o los cirios, en vez de la genuflexión, hacen inclinación de cabeza.

275. Con la inclinación se significa la reverencia y el honor que se tributa a las personas mismas o a sus signos. Hay dos clases de inclinaciones, es a saber, de cabeza y de cuerpo:

a) La inclinación de cabeza se hace cuando se nombran al mismo tiempo las tres Divinas Personas, y al nombre de Jesús, de la bienaventurada Virgen María y del Santo en cuyo honor se celebra la Misa.

b) La inclinación de cuerpo, o inclinación profunda, se hace: al altar, en las oraciones Purifica mi corazón y Acepta, Señor, nuestro corazón contrito; en el Símbolo, a las palabras y por obra del Espíritu Santo o que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; en el Canon Romano, a las palabras Te pedimos humildemente. El diácono hace la misma inclinación cuando pide la bendición antes de la proclamación el Evangelio. El sacerdote, además, se inclina un poco cuando, en la consagración, pronuncia las palabras del Señor.

 

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