¿Por qué los Católicos bautizamos niños?

Tomado de Religionenlibertad.com

El bautismo infantil es una de nuestras prácticas más criticadas por los no católicos. Es por ello, que creo conveniente estudiar este tema y dar una respuesta apologética a estos cuestionamientos planteados en mayor parte por las sectas y también por hermanos de algunas congregaciones protestantes.

En el mundo protestante existen dos corrientes, aquellos que si bautizan infantes como son los Luteranos, Metodistas , Anglicanos y por otro lado están los que no reconocen esta práctica como auténtica y bíblica como son los Bautistas, Menonitas, ciertos grupos pentecostales como Asambleas de Dios entre otros. Las sectas como Testigos de Jehová, Mormones, Luz del Mundo y Adventistas entran dentro de este segundo grupo que no reconoce el bautismo infantil como válido y apostólico. Pero ¿por qué se da esta división? La respuesta es por la Sola Escritura, que es la interpretación privada de la Biblia que se da en estos grupos.

¿Qué dice el Magisterio de la Iglesia?

El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que los niños también pueden ser bautizados:

1250 Puesto que nacen con una naturaleza humana caída y manchada por el pecado original, los niños necesitan también el nuevo nacimiento en el Bautismo (cf DS 1514) para ser librados del poder de las tinieblas y ser trasladados al dominio de la libertad de los hijos de Dios (cf Col 1,12-14), a la que todos los hombres están llamados. La pura gratuidad de la gracia de la salvación se manifiesta particularmente en el bautismo de niños. Por tanto, la Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo poco después de su nacimiento (cf CIC can. 867; CCEO, can. 681; 686,1).
1252 La práctica de bautizar a los niños pequeños es una tradición inmemorial de la Iglesia. Está atestiguada explícitamente desde el siglo II. Sin embargo, es muy posible que, desde el comienzo de la predicación apostólica, cuando “casas” enteras recibieron el Bautismo (cfHch 16,15.33; 18,8; 1 Co 1,16), se haya bautizado también a los niños (cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Pastoralis actio 4: AAS 72 [1980] 1139).

Si bien es cierto el catecismo nos da algunas citas bíblicas que atestiguan esta práctica, creo es conveniente profundizar más y dar más argumentos pues este es uno de los puntos más cuestionados por algunos  cristianos no católicos y las sectas. Para ellos el bautismo de niños no es bíblico, ya que leen la biblia de forma literal y en ella no encuentran ningún versículo que hable de bautizar niños, posteriormente a esto también añaden que es necesario la fe para ser bautizado y los niños no tienen fe.

¿Tiene esta práctica un fundamento bíblico?

En la Biblia encontramos casos de bautismo de familias enteras:

Hechos 16:15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.

Hechos 16:33 En aquella hora de la noche el carcelero los llevó y les lavó las heridas; inmediatamente él y toda su familia fueron bautizados.

Hechos 18: 8 Crispo, el jefe de la sinagoga, y toda su familia creyeron en el Señor; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados.

También bauticé a la familia de Estéfanas;de los demás, no sé si he bautizado a algún otro.1Cor 1:16

La palabra griega para la casa o la casa en cuatro pasajes que nos hablan del  bautismo (Hechos 16: 15,33, 18, 8, y 1 Corintios 1:16) es “oikos” que se define  como los internos de una casa, todas las personas que forman una familia, un hogar.

Por tanto podemos ver que oikos también incluye niños, no lo dice de una manera directa pero indirectamente se puede entender, pues son todas las personas que forman un hogar y familia, y eso incluye niños si existieran. Es muy difícil argumentar que en ninguno de esos 4 casos las familias no tenían hijos bebes, es más lógico admitir que podían existir niños.

Muchos pasajes bíblicos  conectan hogar y los hijos : Génesis 18:19; Génesis 31:41 ;Mateo 19:29 ;1 Timoteo 3:12  .Esta conexión entre hogar-hijos, respalda la interpretación católica de que en esas familias anteriormente citadas había hijos. Por tanto el bautismo de esas familias, es muy probable incluyera bautismo de infantes.

Argumento en contra: “Pero Marcos 16,16 nos habla de tener fe para ser bautizado”

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado Marcos 16,16

Respuesta:

Debemos continuar con el pasaje para entenderlo en su plenitud: en referencia a las mismas personas de las que Jesús dijo eso, él dice después “El que no creyere, será condenado.” Esto demuestra que uno puede ser bautizado y aún así no ser un creyente. Esto refuta el argumento protestante que hay que ser un creyente para ser bautizado. No hay nada en la Biblia acerca de un “bautismo exclusivo de los creyentes.”

Además de todo esto: “creer” y “ser bautizados” son participios que describen los que serán salvados (es decir, al final de los tiempos). Por lo tanto, no excluye el bautismo de infantes, porque eso es sólo dar a los bebés una de las condiciones para la salvación final: que todavía tienen más que hacer durante su vida de fe (Pero, por supuesto, si mueren cuando son bebés, y han sido bautizados, entonces  entran al cielo. Incluso aquellos que rechazan el bautismo infantil creen que los bebés van al cielo a pesar de que todavía no pueden creer.)

Es cierto en el bautismo se necesita fe, y la fe y el bautismo son necesarios para la salvación, ahora bien la fe del bautismo puede ser la de los padres tal y como era en la circuncisión:

y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era incircunciso, para que fuera padre de todos los que creen sin ser circuncidados, a fin de que la justicia también a ellos les fuera imputada; Romanos 4:11

La circuncisión, aunque se administra a un niño de 8 días de edad, se designa como  “un sello de  la fe.” Esa señal del pacto fue administrado en la fe de los padres; ¿por qué, entonces, para el bautismo no nos vale la fe de los Padres? el bautismo también imprime un sello espiritual indeleble. (CIC 1272).

¿Qué enseña la historia sobre el Bautismo infantil?

Para ello debemos acudir a las enseñanzas de los padres de la Iglesia en las primeras generaciones cristianas y ver que creían sobre el bautismo infantil.

SAN JUSTINO 155 D.C:
Y entre nosotros hay muchos y muchas que, hechos discípulos de Cristo desde niños, perseveran en la virginidad hasta los sesenta y setenta años, y yo me glorío de podérselos mostrar de entre toda la raza de hombres. 7. Y eso sin contar la muchedumbre incontable de los que se han convertido de una vida disoluta y han aprendido esta doctrina, pues no vino Cristo a llamar a penitencia a los justos ni a los castos, sino a los impíos, intemperantes e injustos. 8. Pues dijo así: “No vine a llamar a los justos, sino a los pecadores a penitencia” (Mt 9,13). Pues el Padre celestial quiere la penitencia del pecador, no su castigo.
(San Justino Apologia I, 15:6)

ORÍGENES (185-254 d. C.):
 “La Iglesia ha recibido de los Apóstoles la costumbre de administrar el bautismo incluso a los niños. Pues aquellos a quienes fueron confiados los secretos de los misterios divinos sabían muy bien que todos llevan la mancha del pecado original, que debe ser lavado por el agua y el espíritu”. (Orígenes en comentario a la Epístola de los Romanos 5,9)

CIPRIANO DE CARTAGO (200-258 d. C.):
“Pero en relación con el caso de los niños, en el cual dices que no deben ser bautizados en el segundo o tercer día después de su nacimiento, y que la antigua ley de la circuncisión debe considerarse, por lo cual piensas que alguien que acaba de nacer debe no ser bautizado y santificado dentro de los ocho días, todos nosotros pensamos de manera muy diferente en nuestro Concilio. Porque en este curso que pensabas tomar, nadie está de acuerdo, sino que todos juzgamos que la misericordia y gracia de Dios no debe ser negada a ningún nacido de hombre… Por otra parte, la fe en la Escritura divina nos declara que todos, ya sean niños o mayores, tenemos la misma igualdad en los divinos dones…” (San Cipriano epistola a Fido sobre el bautismo infantil 58 año 250 d.C).

Por: Jesús Urones

 

 

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