El poder de la Iglesia

Tomado de: fluvium.org

Por: Alfonso Aguiló

—Bueno, ¿y qué dices del poder civil y político de la Iglesia, tan relevante durante algunos siglos…?

Antes de nada, debo insistir en que no tengo inconveniente en admitir que ha habido actuaciones y mentalidades erradas en pueblos cristianos, y que con frecuencia han caído en ellas personajes eclesiásticos.

Sin embargo, para ser justos, conviene enmarcar ese fenómeno en sus adecuadas coordenadas históricas, valorando todos los condicionantes de cada época. Por ejemplo, muchos de esos errores a los que te refieres fueron consecuencia de la enorme presión que ejercieron los poderes civiles para intervenir en la Iglesia e intentar utilizarla como un instrumento de lucha política.

El hecho de que algunos eclesiásticos no lograran o no pudieran resistir esa intromisión, o se intoxicaran de la mentalidad imperante en una época determinada, es un error, indudablemente, pero un error que debe juzgarse en el contexto sociocultural de esa época concreta. De lo contrario, es fácil caer en una visión muy anacrónica, puesto que no se puede pretender que los hombres del siglo XVI pensaran como los hombres del siglo XXI.

Catequesis del Papa en la audiencia del miércoles 4 de marzo

Tomado de: Zenit.org

El Papa advierte que ‘no visitar a los padres cuando son ancianos es pecado mortal’

Por Redacción

cuaresma-mensaje-papaCIUDAD DEL VATICANO, 04 de marzo de 2015 (Zenit.org) –

Queridos hermanos y hermanas,

la catequesis de hoy y la del próximo miércoles estarán dedicadas a los ancianos, que, en el ámbito de la familia, son los abuelos. Hoy reflexionamos sobre la problemática condición actual de los ancianos, y la próxima vez, más en positivo, sobre la vocación contenida en esta edad de la vida.

Gracias a los progresos de la medicina la vida se ha alargado: la sociedad, sin embargo, ¡no se ‘ensanchado’ a la vida! El número de los ancianos se ha multiplicado, pero nuestras sociedades no se han organizado lo bastante para hacerles sitio, con justo respeto y concreta consideración para su fragilidad y dignidad. Mientras somos jóvenes, se nos induce a ignorar la vejez, como si fuera una enfermedad de la que estar lejos; cuando después nos hacemos ancianos, especialmente si somos pobres, estamos enfermos o solos, experimentamos las lagunas de una sociedad programada en la eficiencia, que consecuentemente ignora a los ancianos. Y los ancianos son una riqueza, no se pueden ignorar.

Benedicto XVI, visitando un asilo, usó palabras claras y proféticas: “La calidad de una sociedad, quisiera decir de una civilización, se juzga también por cómo se trata a los ancianos y del lugar reservado para ellos en el vivir común” (12 novembre 2012). Es verdad, la atención a los ancianos hace la diferencia de una civilización. En una civilización, ¿hay atención al anciano? ¿Hay sitio para el anciano? Esta civilización irá adelante porque sabe respetar la sabiduría de los ancianos. En una civilización que no hay sitio para los ancianos, son descartados porque crean problemas, esta sociedad lleva consigo el virus de la muerte.

Las riquezas de la Iglesia

Tomado de: fluvium.org

Por: Alfonso Aguiló

— Pero, ¿y qué dices del gran patrimonio de la Iglesia católica?

La Iglesia ha ido levantando templos, hospitales, dispensarios, orfanatos, seminarios, escuelas y otros edificios, los que en cada momento -con mayor o menor acierto- se consideraron adecuados para mejor cumplir su misión.

Todo eso es un patrimonio que ha nacido en cada caso para el culto y para la evangelización, y que, por grande que pueda parecer -se ha acumulado a lo largo de dos mil años-, no es una fuente importante de beneficios, sino más bien lo contrario. En el mejor de los casos, equilibra los gastos de mantenimiento. Tiene sobre todo un valor de uso, que es el que suele justificar su existencia.

 — Pero algunos de esos edificios tienen ahora un gran valor inmobiliario, y hay museos con obras de gran valor artístico. La Iglesia podría venderlo todo y entregarlo a los pobres.

Es verdad que hay cosas de gran valor, pero de muy difícil aprovechamiento mercantil. De entrada, la mayoría de los Estados prohíben vender los bienes de interés cultural. Además, ¿a quién iba a vender la Iglesia una catedral, o una iglesia de pueblo…, o el mismísimo Museo Vaticano? Por otro lado, sería como pedir al Ministro de Hacienda que enjugue el déficit público del país este año vendiendo todos los cuadros del Museo del Prado: no creo que la historia juzgara muy bien semejante operación.

Concordancias y discrepancias entre la Iglesia católica y la ortodoxa

Tomado de Catholic.net

Para superar estas divergencias hace años que están en contacto teólogos católicos y ortodoxos, animados por los Pontífices

Por: A. Santos Hernández

1. Introduccióncatolicos y ortodoxos

La teología ortodoxa concuerda generalmente con la católica, pues ambas poseen una herencia común en el orden dogmático, y aun ascético y litúrgico. Los ortodoxos poseen un gran número de elementos primordiales de la Iglesia verdadera de Cristo, como son, entre otros: el Bautismo con todos los demás Sacramentos, y por consiguiente sus respectivas gracias sacramentales; la sucesión apostólica en el episcopado y en el sacerdocio, aunque no admitan la institución del Primado jurisdiccional romano; los poderes eclesiásticos de orden en toda su plenitud, con un verdadero y auténtico episcopado, de jurisdicción (a pesar de las discusiones entabladas por algunos teólogos católicos en este campo, que sostienen que en virtud del cisma ha quedado cortado todo influjo directo con el Pastor Supremo, del que proviene toda jurisdicción; en todo caso, puede ser efectivo en virtud de la «economía»» pastoral de toda la Iglesia) y de magisterio a través de los Concilios, Santos Padres del Oriente, vida litúrgica, etc. (aunque esté, por efecto de la ruptura, en estado restringido y precario); la tradición ascética y espiritual de la Iglesia primitiva, con la vida monástica, que es su santidad visible; el culto a la Santísima Virgen, de la que el Oriente siente alta estima y veneración (aunque, por otro lado, y por razones diversas, nieguen luego sus grandes privilegios de la Concepción Inmaculada y de su Asunción a los Cielos, más bien como dogmas que como doctrina); la veneración de los santos (después de las grandes luchas sostenidas con ocasión de la herejía iconoclasta). Además una buena cantidad de fórmulas oracionales. La mayor parte, en fin, del tesoro dogmático.

¿Todas las religiones son iguales?

Tomado de Infocatolica.com

vaticanoCfr. Ocampo Ponce Manuel. El Laicopina Año 2 NUM.18 Octubre 2014, pp 2 y 3.

En la actualidad es muy común escuchar que todas las religiones son iguales. Sin embargo, es necesario reflexionar un poco al respecto porque aunque el Espíritu Santo puede actuar y dar su gracia a cualquier hombre aun si éste se encuentra en una religión pagana, las otras religiones que se basan en el Corán, Veda… no pueden ser reveladas por Dios, porque surgen de la iniciativa del hombre y no son ni pueden demostrar que son reveladas formalmente por Dios. Por lo mismo ni siquiera pueden considerarse como revelaciones paralelas o complementarias de la religión Católica. También es muy importante comprender que las otras religiones no pueden considerarse como vías extraordinarias establecidas por Dios aun cuando Dios pueda actuar en cualquier hombre y en cualquier momento por medio de la gracia actual llevándolo por caminos extraordinarios a la incorporación a la Iglesia que Él instituyó.