Debemos permanecer en Dios y en su amor, para anunciar con la palabra y con la vida la resurrección de Jesús
“Un aspecto esencial del testimonio que tenemos que dar del Señor resucitado es la unidad entre nosotros, sus discípulos, y a imagen de aquella que subsiste entre Él y el Padre”, fue parte del mensaje expresado por el Papa Francisco durante su discurso de la homilía de la santa misa realizada en la Plaza de San Pedro con motivo de la canonización de cuatro nuevas Santas
Con el mensaje planteado a toda la comunidad de fieles, el Papa Francisco ha invitado a permanecer en Dios y en su amor, para anunciar con la palabra y con la vida la resurrección de Jesús, testimoniando la unidad entre nosotros y la caridad hacia los demás
A continuación las palabras del Santo Padre
Los Hechos de los Apóstoles nos ha presentado a la Iglesia naciente en el momento en el cual, Dios llama a quien debe tomar el lugar de Judas en el colegio de los Apóstoles. No se trata de asumir un encargo, sino un servicio. De hecho es Matías, sobre quien recae la elección, recibe una misión que Pedro define así: «Es necesario que uno, junto a nosotros sea testigo de su resurrección» – de la resurrección de Cristo (Hech 1,21-22). Con estas palabras él resume que significa formar parte de los Doce: significa ser testimonio de la resurrección de Jesús.
Tenemos a una gran Madre en el Cielo, María. Ella es la madre de Jesucristo, Madre de la Iglesia y madre de todos nosotros
No cabe dudas que tenemos una gran Madre en el Cielo, María. Ella es la madre de Jesucristo, madre de la segunda persona de la Santísima Trinidad… Si Jesucristo es la cabeza del Cuerpo Místico, entonces María también es la madre de la cabeza, y por ende, es madre de todos los que lo componen… Nosotros somos los miembros del Cuerpo Místico de Cristo. Por eso María es Madre de la Iglesia y madre de todos nosotros” Este fue un resumen de la proclamación realizada en el discurso de clausura de la 3 Sesión del Concilio Vaticano II en 1964.
Lo siguiente, es una oración compuesta por el Padre Eliecer Sálesman, recogiendo algunas frases de los Santos, con las cuales realizó este hermoso Credo Mariano que sin lugar a dudas nos ayuda a meditar y crecer aun más en Cristo, apoyados de nuestra madre María.
Creo que la Madre de Dios es también mi Madre.
Creo que soy hijo de la Madre del Redentor.
Creo Oh Virgen Auxiliadora de tu mirada no se aparta jamás de mí.
Creo que los que te honran poseerán la vida eterna.
Creo que gozas cuando te llamo.
Creo que comprendes plenamente mi llamada.
Creo que lo que me niegas, me lo niegas por amor maternal.
Creo que te preocupas cuando me ves sufrir.
Creo que te alegras cuando me arrepiento de mis pecados.
Creo que curas mis heridas cuando te lo permito.
Creo que no dejas de ayudarme aun en momentos de mala voluntad mía.
Creo que me amas con amor de preferencia cuando trato de ser mejor.
Creo que me amas con amor de misericordia cuando me dejo vencer por el mal.
Creo que me quisiste desde el primer momento de mi vida.
Creo que te amaré por toda la eternidad.
Creo que cuando Dios quiere hacer santa a una persona la hace más devota de la Virgen María.
Creo que si como los latidos del corazón son señal segura vida, así, invocar con frecuencia a la Madre de Dios es señal de vida eterna.
Creo que si tengo fe en María Auxiliadora, veré lo que son milagros.
Creo que en asuntos de salud la Santísima Virgen puede hacerlo que no pueden obtener los médicos.
Creo que lo primero que me pide la devoción a María Santísima es luchar contra el pecado.
Creo que una devoción a la Virgen María en la que no se consiga la enmienda de mi vida, no es grata del Señor.
Creo que cuando María ruega, todo se obtiene, nada se niega.
Creo que jamás se ha oído decir que alguno haya invocado con fe a la Madre de Dios y haya sido abandonado.
Creo que tengo una Madre que no se me va a morir: María.
Creo que si digo varias veces cada día: “María Auxiliadora, ruega por nosotros”, obtendré maravillosos favores que necesito.
Creo que si rezo con Fe a la Virgen María, llegará pronto el tiempo en que el demonio no logrará que yo cometa ni un solo pecado deliberado.
Creo que María, como en Caná, se da cuenta cada día de lo que necesitamos y ruega a Jesús por nosotros.
Creo que nada es imposible para quien tiene fe; que todo es posible para quien cree sir dudar. (Santa Biblia)
Redacción: PildorasdeFe.net | Oración por el Padre Eliecer Sálesman
Basado en extractos de los escritos de los Santos
(Aleteia) Sobre el número de personas que reciben asistencia y rituales de exorcismo por parte de la Asociación aún no hay cifras oficiales. Lo cierto es que «sabemos por lo que nos refieren los sacerdotes exorcistas, que los casos están en constante aumento debido a la prácticas del ocultismo y la falta de fe», aseguró Cascioli también miembro del equipo docente del curso de «Exorcismo y oración de liberación» organizado por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma.
El padre Francesco Bamonte desde 2012 es el presidente de la Asociación y recuerda que Dios ha llamado a algunos sacerdotes al «ministerio del exorcismo y de la liberación». Precisamente, junto a la misión de los sacerdotes que tienen el mandato oficial a través del obispo de exorcizar, las recomendaciones de la Iglesia que acompañan el ritual del exorcismo incluyen la asistencia profesional de expertos en medicina o psiquiatría. Por esto, hemos conversado con Cascioli, psiquiatra de 58 años con más de 30 años de experiencia profesional y especialista en psiquiatría.
¿Por que están aumentando los casos de posesión demoniaca en el mundo?
El aumento de la actividad demoniaca extraordinaria, es decir de las infestaciones, obsesiones, vejaciones y posesiones, aumenta debido a la falta de fe y por el aumento de prácticas esotéricas, magia y ocultismo. Estas prácticas involucran millones de personas y pueden abrir el camino a las posesiones diabólicas o a otras manifestaciones de la actividad demoníaca extraordinaria.
¿Cuales son los síntomas de una posesión demoniaca?
La posesión diabólica es la más grave actividad demoníaca extraordinaria. Recordamos que la actividad ordinaria del diablo está representada en la tentación. Hago énfasis en este aspecto porque la tentación es lo que abre el camino a fenómenos más graves. …Continue reading
Palabras de Mons. Echevarría sobre el modo cristiano de vivir la fiesta dominical (texto extraído de “Eucaristía y vida cristiana”)
1. Pasar el domingo con Dios significa ofrecerle también el tiempo del descanso. Otra paradoja: que nuestra pobre generosidad le brinde consuelo.
2. Muchas personas tienen tanto quehacer —así piensan, al menos— que no encuentran tiempo para asistir a la Misa dominical. En nuestra época, éste parece el principal obstáculo para pasar con Dios los domingos y las fiestas de la Iglesia.
3. Descansar supone cambiar de ocupación, de ambiente, de circunstancias relacionales, de esfuerzo. En nuestro caso, significa también cambiar lo poco nuestro con lo mucho de Dios: confiarle nuestras miserias y nuestras pequeñeces, para recibir sus dones —el Cuerpo y la Sangre de Cristo, el Espíritu Santo— causa infinita de alegría y de paz.
4. Ofrecerle nuestro tiempo para recibir su eternidad, que un día nos alcanzará.
Ha escrito Juan Pablo II: «Éste es un día que constituye el centro mismo de la vida cristiana. Si desde el principio de mi Pontificado no me ha cansado de repetir: “¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo!”, en esta misma línea quisiera hoy invitar a todos con fuerza a descubrir de nuevo el domingo: ¡No tengáis miedo de dar vuestro tiempo a Cristo! Sí, abramos nuestro tiempo a Cristo para que él lo pueda iluminar y dirigir. Él es quien conoce el secreto del tiempo y el secreto de la eternidad, y nos entrega “su día” como un don siempre nuevo de su amor. El descubrimiento de este día es una gracia que se ha de pedir, no sólo para vivir en plenitud las exigencias propias de la fe, sino también para dar una respuesta concreta a los anhelos íntimos y auténticos de cada ser humano. …Continue reading
Lee y estudia las lecturas antes de ir a Misa, y escucha con atención cuando se proclama la Palabra
Muchos van a Misa con la expectativa de sacar mucho provecho de ella, pero lo que se obtiene en la Misa depende de qué tipo de cambio se está dispuesto a hacer antes, durante y después de la celebración, porque lo que se pone en la Misa determina lo que se obtiene de ella.
Permíteme que te de algunas sugerencias que me ha ayudado a sacar más provecho de la Misa.
Aquí hay ocho rápidas indicaciones:
1. Prepárate adecuadamente para la Misa
Lee y estudia las lecturas antes de ir a Misa, y escucha con atención cuando se proclama la Palabra.
Estudia las enseñanzas de la Iglesia. Cuanto más conozcas a Jesús y su Iglesia, más la amarás. No se puede amar lo que no se conoce.
Confiésate regularmente. Esto te ayudará a prepararte espiritualmente.
Reza cada día. ¡Sin oración no tienes poder espiritual!
Vístete de manera apropiada. Vas a encontrar al Rey de los Reyes. No te vistas como si fueras a una cita a comer, a la calle o a clase. Es una ocasión especial.
Llega a tiempo y siéntate delante. Menos distracciones y más tiempo para la oración antes de la Misa.
Una vez en la Iglesia, no hables y no mires a las personas. Reza. …Continue reading
Yo creo, Señor; en Ti
que eres la Verdad Suprema.
Creo en todo lo que me has revelado.
Creo en todas las verdades
que cree y espera mi Santa Madre
la Iglesia Católica y Apostólica.
Fe en la que nací por tu gracia,
fe en la que quiero vivir y luchar
fe en la que quiero morir.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén
Ave María
Dios te salve María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el pricipio, ahora y siempre.
Por los siglos de los siglos.
Amen
Los diez Mandamientos
1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2. No dirás el nombre de Dios en vano.
3. Santificarás las fiestas.
4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
5. No matarás o no asesinarás.
6. No cometerás actos impuros
7. No robarás.
8. No dirás falsos testimonios.
9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
10. No codiciarás los bienes ajenos.
Las Bienaventuranzas
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.
Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos.
(Mt 5,3-12)
Veni Creator Spiritus
Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración a San Miguel
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha, sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Pedimos suplicantes que Dios lo mantenga bajo su imperio; y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el poder divino, a Satanás y a los otros espíritus malvados, que andan por el mundo tratando de perder a las almas. Amén.